Pómulos con ácido hialurónico

Tratamiento de Pómulos: mejora indirectamente otras áreas anatómicas.
Doctora Lucia Payá

Pómulos con ácido hialurónico

El ácido hialurónico es un compuesto esencial en los procedimientos de rejuvenecimiento facial. Se inyecta en muchas áreas del rostro y del cuerpo. En el caso de los pómulos, su función es devolver tanto el soporte óseo como el tejido adiposo que se ha perdido con el paso del tiempo. Además, ayuda a realzar y mejorar el aspecto de las mejillas afinando el rostro.

En la Clínica Iradia de Medicina Estética en Valencia somos expertos en este y otros tratamientos con ácido hialurónico. La técnica ayuda a lograr un aspecto más descansado y fresco y, al mismo tiempo, incide de manera indirecta en otras áreas faciales como las ojeras o el surco nasogeniano.

 

¿En qué consiste el tratamiento de pómulos con ácido hialurónico?

Con el paso del tiempo se produce en el rostro una reabsorción del hueso, así como una perdida y redistribución de los paquetes grasos. Esto hace que aparezca la cara de cansancio y que se marquen más los surcos nasogenianos.

El pómulo, que está localizado en el tercio medio de la cara, es el primero que se ve afectado por el proceso natural de envejecimiento y esto provoca una pérdida de la armonía facial, ya que al estar conectado con el tercio superior e inferior se ven ambos también afectados. Por fortuna, las infiltraciones con ácido hialurónico consiguen restituir este volumen sin cambiar las facciones ni modificar los rasgos, devolviendo al rostro una mirada más fresca y descansada.

Este tratamiento se realiza de manera sencilla, en una sola sesión, y tiene una duración de unos 30 minutos. Es de carácter ambulatorio y no precisa pasar más tiempo del indicado en la clínica. El ácido hialurónico se infiltra con una cánula o con una aguja muy fina, produciendo un resultado prácticamente inmediato.

Este ácido se integra en el organismo, es decir, es biocompatible. De hecho, el propio organismo genera ácido hialurónico, pero con el paso de los años comienza a perderse. A partir de los 25 a 30 años va reduciéndose el reservorio de este compuesto y cuando se cumplen los 40 años, únicamente queda el 50 % de la síntesis total.

La intervención es prácticamente indolora y no invasiva. En algunos casos, se puede utilizar una crema anestésica, en función de las necesidades del paciente.

 

Infiltración de pómulos, un tratamiento con resultados inmediatos

Una vez realizado el tratamiento, los resultados comienzan a ser visibles desde la primera sesión. Normalmente, no se requieren más intervenciones. El ácido hialurónico rehidrata la piel en la zona en la que se aplica, da volumen y soporte a los pómulos, generando un aspecto más terso y firme en la piel.

No se observan efectos secundarios de gravedad con esta técnica, únicamente puede producirse enrojecimiento de la piel y un poco de hinchazón, que acaba desapareciendo en cuestión de días. Por otra parte, el tratamiento se puede combinar con otros procesos como la aplicación de bótox o sesiones de mesoterapia, aunque esto dependerá de las necesidades de cada paciente.

Los resultados son inmediatos, pero también pasajeros. El relleno de pómulos, o la rehidratación, se mantiene aproximadamente durante un año, dependiendo del tipo de piel, los cuidados faciales y otros tratamientos de medicina estética.

Es una técnica de carácter mixto, es decir pretende dar soporte además de hidratar la zona, por lo que el ácido hialurónico que se utiliza es denso y reticulado. La idea es que al mejorar el tercio medio del rostro devolviendo la estructura y el soporte a la zona del pómulo, se produzca una mejoría indirecta del tercio superior e inferior de la cara.

Este compuesto no requiere prueba de alergia para su aplicación y estimula la producción de colágeno y elastina. Su efecto es combinado, elimina arrugas e imperfecciones del rostro actuando sobre los pómulos, las ojeras y el surco nasogeniano.

 

¿Quién puede someterse a un procedimiento de este tipo?

Más que una intervención, la infiltración de pómulos con ácido hialurónico es un procedimiento, un tratamiento de medicina estética totalmente seguro. No existe una edad determinada para someterse a él, pero suele ser a partir de los 35 años, cuando ya se va acercando la cuarentena, cuando muchas mujeres se interesan por este tratamiento.

El único apunte previo que hay que tener en cuenta con esta técnica es advertir en la consulta médica si se sufre alguna patología o enfermedad que pueda generar efectos secundarios no deseados. Por otra parte, el ácido hialurónico solo debe aplicarse en las zonas indicadas para ello.

En Clínica Iradia somos expertos en tratamientos de medicina estética. Las técnicas para definir pómulos con ácido hialurónico son un tratamiento muy demandado por parte de nuestras clientas, ya que el tercio medio de la cara es el que sufre los primeros signos de envejecimiento. En nuestro centro contarás con profesionales acreditados y ampliamente experimentados para esta y otras técnicas. No dudes en contactar con nosotros para detener los signos de la edad y conseguir un well-aging.

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